Hablar de testamento no es hablar de muerte; es hablar de orden, prevención y responsabilidad familiar. El testamento permite que una persona disponga cómo se distribuirán sus bienes cuando fallezca, respetando las reglas sobre herederos forzosos establecidas por el Código Civil.
En el Perú, el testamento por escritura pública es una de las formas más seguras, porque interviene un notario. La Sunarp explica que el testador acude al notario con dos testigos, expresa su voluntad, el documento es leído y firmado por el testador, los testigos y el notario. Además, el notario solicita la inscripción del otorgamiento del testamento mediante SID-Sunarp, sin revelar su contenido mientras el testador viva.
Este punto es fundamental: el registro informa la existencia del testamento, pero el contenido se mantiene reservado hasta el fallecimiento. Luego se realiza la ampliación de testamento, donde se inscriben las disposiciones testamentarias correspondientes.
La Sunarp reportó que en los primeros cinco meses de 2022 se inscribieron 3,911 testamentos, cifra 20.60% mayor que en el mismo periodo de 2021. Aunque el testamento todavía no es una práctica masiva en el país, cada vez más personas entienden su valor preventivo.