Comprar una casa, departamento o terreno no debería ser un salto de fe. En el Perú, la compraventa inmobiliaria es uno de los actos jurídicos más importantes para una familia o empresa, y por eso debe hacerse con respaldo notarial y registral.
La Sunarp informó que en el año 2025 se inscribieron 263,243 compraventas en el Registro de Predios, superando en 13% las cifras del 2024. Lima lideró el registro, seguida por La Libertad, Arequipa, San Martín, Lambayeque, Ica, Junín y Piura. Este dato confirma algo evidente: el mercado inmobiliario se mueve, pero también exige mayor prevención jurídica.
Antes de firmar una compraventa, es recomendable verificar si el inmueble está inscrito, solicitar el certificado literal, la copia informativa o el Certificado Registral Inmobiliario. Estos documentos permiten revisar quién es el propietario, si existen cargas, gravámenes o trámites pendientes.
El rol de la notaría es esencial porque eleva el acuerdo a escritura pública, verifica identidad, voluntad y capacidad de las partes, y emite el parte notarial correspondiente para su inscripción. La Sunarp precisa que, celebrada la compraventa, comprador y vendedor deben acudir a una notaría para que se expida el parte notarial de la escritura pública. Luego, la inscripción se realiza mediante el SID-Sunarp a nivel nacional.